"El encargado", "Envidiosa" y "La casa de papel", con cuatro o cinco entregas, son algunos ejemplos de las producciones que llegan al final contando (casi) otra cosa.
Ante la alta demanda de historias en streaming, las ficciones suman temporadas y, muchas veces, restan interés.
En el estiramiento, los personajes tienden a desperfilarse y de la idea original va quedando poco y nada.